Y la mirada taladrando la pared lisa
Llena de recuerdos y palabras
Viendo el verde de las hojas y
el marrón de los ojos,
El azul del viento y el gris
del alma.
En la pared aprisionados los
niños
Y las infancias de los
pajarillos que piaban en su ventana
Cuidando del cautivo que sin
cadenas estaba
Y la sonrisa azul, paralizada,
muerta en vida
Que muestra su hermética
herida,
Soñando en su cuerpo,
Viviendo al respirar el
recuerdo.
En las piedras arquitectónicas
De la columna prohibida duermen.
Sí,
Duermen las vidas de los que
nacieron y aún están vivos.
¿Por qué explicar el Arte,
cuando el Arte es la eSplicación?
Y recuerda…
“No pienses, sólo existe”