Ella es el río; y ella es el mar.
Ella es la luna; y ella las estrellas.
Ella se oculta; y ella brilla.
Ella es viento; y ella la tierra.
Ella es trueno; y ella tormenta.
"¿Los principios? sí, suelen ser importantes o necesarios, pero a mí, personalmente, no me gustan nada. [...] Y, ¿por qué no? he de admitir que los finales tampoco. Así que no esperéis que nada comience ni termine. No lo encontraréis.