Me enfrento a los apuntes de filosofía armada con tan sólo un bolígrafo y una hoja. Se me acaban las municiones de tinta y típex, y el cansancio empieza a hacerse patente. No sé cuánto más podré aguantar antes de desfallecer, pero sé que aún no puedo rendirme, no puedo permitir que me ganen, tengo un examen que aprobar.[...]
Los párpados pesan y el bolígrafo apenas puede ya moverse. Las fuerzas me abandonan, cada vez más [...]
Mi mano se desploma de lado y el bolígrafo cae al suelo con un ruido ensordecedor. La hoja se desliza hasta cubrir el bolígrafo caído con un aire de derrota. El último suspiro.
[...] Voy a hacerme la comida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario