22 diciembre 2012

Reflexiones

"Las estrellas que vemos en nuestro presente, en realidad son cosas del pasado. En nuestro presente, las estrellas están en el futuro, porque a nosotros sólo nos llega esa imagen de pasado." Las reflexiones más profundas aparecen cuando menos las esperas. La diferencia entre un genio y una persona normal es que los genios las apuntan y desarrollan y las personas normales dejan que pasen por ellas como el viento por las calles desiertas.

Metáfora

¿Puedes imaginarte cómo se siente un lobo disfrazado de oveja, con la cremallera del disfraz atascada, sin poder salir de él; rodeado de lobos, conscientes en el fondo de que es un lobo, pero generalmente ignorándolo, ya que sólo ven el disfraz por atrás y casi nunca la verdadera cara del lobo?

Sentencias copiadas

"El desarrollo insostenible es el terremoto local. El desorden planetario es el tsunami que se deriva de ello."
"Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar."
"No calienta el fuego de ayer, ni el fuego de hoy, y mañana tendremos que hacer un nuevo fuego."
"Hace falta vivir sencillamente, para que otros puedan, sencillamente, vivir"
"Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo"
"Hemos modificado tan radicalmente nuestro entorno que ahora debemos modificarnos a nosotros mismo para porder existir dentro de él."

Traición

Traición. T r a i c i ó n. Palabras. Letras. Sonidos. Al final todo se reduce a sonidos. Agudos, graves, melifluos... sonidos. Sonidos que forman palabras. Palabras que alegran, entristecen, enternecen o duelen. Oh, si, como pueden llegar a doler las palabras. Palabras como traición. Traicionar. ¿El qué? ¿Por qué? ¿A quién? y sobre todo ¿Como? porque hay muchas maneras de traicionar. Demasiadas. Faltar a la confianza de alguien. Sí, quizá sea eso lo que mas dolor provoca, porque, a parte del dolor del traicionado, el que traiciona y es consciente de ello se siente mal. Culpable. Y le duele. Le duele saber que está traicionando y que nada volverá a ser igual. A no ser, claro, que la persona a la que estés traicionando no te importe tanto como ella creía que te importaba al confiar en ti de esa manera. Aunque a distinguir esas personas aprendes con el tiempo. Básicamente por guardarte del dolor que sabes que te pueden causar esas personas.
Así que acabas con dos opciones. No confiar en nadie y vivir en la soledad o confiar en alguien, entregándole el poder de hacerte daño. Mucho daño. Es una decisión difícil, y a veces, inevitable. Sí, inevitable porque no puedes elegir a quien amar.
~
Lágrimas transparentes de desesperanza resbalaban por tus mejillas [...] en ese momento recordé mi amor. Ese devastador, auténtico y pasional amor que sentía hacia ti, hacia tus ojos, tu pelo, tu boca... tu todo [...] pero entonces me traicionaste. Sí, sigo sin entenderlo, y sigo sin creérmelo, porque no puedo asumirlo [...] no puedo asumir que te dejase de amar, que aquel sentimiento tan inmenso desapareciese, tan rápido como las nubes se despejan, dejándome un enorme vacío [...] y en ese instante, cuando todavía estaba asumiendo la traición, me di cuenta de que es mejor amar desesperada y dolorosamente, [...] que no sentir nada en absoluto.
[...] ¿Y por qué llorabas? por el amor que perdiste en el mismo instante que tu boca se abrió para contar mi mayor secreto.

Cambiando

[...] Sí, definitivamente la vida te cambia. Cambia tu forma de pensar, de sentir, de ver las cosas y sobretodo, tu forma de ser feliz. Cosas que antes te provocaban una sonrisa, ahora te dejan indiferente. Cosas que antes despreciabas ahora adquieren matices nuevos e interesantes. Incluso personas imprescindibles en tu vida dejan de serlo por el mero hecho del cambio. Y es por esto por lo que los humanos tememos el cambio. Por no saber en qué podemos acabar convertidos. Por el miedo a empeorar, sin darnos cuenta de que todos los cambios tienen algo positivo y algo negativo.