22 diciembre 2012

Cambiando

[...] Sí, definitivamente la vida te cambia. Cambia tu forma de pensar, de sentir, de ver las cosas y sobretodo, tu forma de ser feliz. Cosas que antes te provocaban una sonrisa, ahora te dejan indiferente. Cosas que antes despreciabas ahora adquieren matices nuevos e interesantes. Incluso personas imprescindibles en tu vida dejan de serlo por el mero hecho del cambio. Y es por esto por lo que los humanos tememos el cambio. Por no saber en qué podemos acabar convertidos. Por el miedo a empeorar, sin darnos cuenta de que todos los cambios tienen algo positivo y algo negativo.

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