11 enero 2013

"Blanquez"

La extensión, la longitud y la infinitud mirándote a los ojos, cara a cara, preparada para restregarte en rojo tu ignorancia.
Los nervios, la ansiedad y la expectación del negro sobre blanco, y la memoria traicionera, que quién sabe si te fallará. 
Y la blancura. La terrible blancura del papel desafiándote a atreverte a mancharla con tu ignorancia y tus nervios, a apretar el bolígrafo y escribir lo justo, lo correcto, con los segundos escapando raudos del reloj. 
La terrible blancura reciclada y azul del papel del examen.

Sentimientos antiguos

[...]Levanté la mirada y vi sus ojos azules a un palmo de mi cara. No eran simplemente unos ojos azules. Tenían matices. Trazas de gris, e incluso algo de verde. Pero es que también eran algo más que ojos. Eran vanos, cubiertos por un pedazo de cielo (por utilizar la típica metáfora que todos entienden), y se podía adivinar tras ellos su apasionante personalidad. Eran un reflejo de él, de sí mismo, de cómo era. Y me encontré tan perdida en ellos, que no podía imaginar otro color ni podía pensar. No podía pensar en nada. Excepto en esos zafiros que no me pertenecían. 
[...] Luz, brillantes, impuro, amor. Cuanto menos caso le hace, más la ama.[...] Y eso siempre será así. Cuánto más inalcanzable es el objeto de deseo, más deseo sientes.

Boli

[...] Tinta de bolígrafo. Tinta azul
Piensa en un bolígrafo. Boli Bic azul.

[...] Los de siempre. Los de toda la vida. Los que tantas palabras y tantos sentimientos me han dejado expresar. Los que me han ayudado a aprobar los exámenes y me han visto suspender unos pocos. Los bolígrafos Bic de mis estuche [...]


~


Las palabras se deslizan perezosas del bolígrafo. ¿Por qué cuesta tanto escribir algunas cosas? Quizás lo que más retenga el bolígrafo, lo que más le pese, sean los sentimientos. A lo mejor, el nudo del estómago es un reflejo del engrudo de tinta del bolígrafo. No lo sé. Pero ahora, lo único que cuenta, lo único que importa, son sus sentimientos. Los del bolígrafo. Ahora él es el importante, el que decide, el que se expresa. Y si lo piensas es irónico, pues estas líneas no están escritas en tinta sobre papel.

Brown

[...] La culpabilidad flota en el aire. Tengo una mirada marrón clavada en el alma, acusándome. Retándome a ser lo que aún puedo ser y reprochándome el no ser lo que podría haber sido. Recordándome que las oportunidades pasan, y que yo ya he perdido la mía. [...]
Maldito espejo [...]