[...] La culpabilidad flota en el aire. Tengo una mirada marrón clavada en el alma, acusándome. Retándome a ser lo que aún puedo ser y reprochándome el no ser lo que podría haber sido. Recordándome que las oportunidades pasan, y que yo ya he perdido la mía. [...]
Maldito espejo [...]
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